Episodios de falta de respiración durante el sueño.
En condiciones normales, los músculos de la parte superior de la garganta mantienen este pasaje abierto para permitir el paso del aire hacia los pulmones. Estos músculos normalmente se relajan durante el sueño, pero el pasaje permanece lo suficientemente abierto para que continúe el paso del aire. Algunas personas tienen un pasaje más estrecho y, durante el sueño, la relajación de estos músculos hace que se cierre y, por lo tanto, el aire no puede llegar a los pulmones.
Durante el sueño, la persona es incapaz de inspirar el oxígeno y exhalar el dióxido de carbono, y como consecuencia en su sangre hay concentraciones bajas de oxígeno y altas de dióxido de carbono. La disminución del oxígeno y el aumento del dióxido de carbono, informa al cerebro que debe reanudar la respiración, con lo que la persona se despierta. Cada vez que el individuo despierta, se manda una señal desde el cerebro a los músculos de las vías respiratorias altas para que abran la vía aérea; la respiración se reanuda, a menudo con un sonoro ronquido o un jadeo. El despertar frecuentemente, aunque es necesario para que se reinicie la respiración, impide que la persona tenga un sueño profundo y reparador. Por razones aún no muy claras, durante el sueño profundo, la respiración puede detenerse por un período de tiempo (con frecuencia más de 10 segundos).
El consumo de alcohol o sedantes antes de dormir puede predisponer a episodios de apnea. Los hombres mayores y obesos parecen tener un riesgo más alto. De igual forma, un cuello largo o el tamaño del cuello están estrechamente asociados con la apnea obstructiva del sueño.
Durante los períodos de apnea, el nivel de oxígeno en la sangre baja y los niveles persistentemente bajos de oxígeno (hipoxia) pueden provocar muchos de los síntomas durante el día.
Es importante enfatizar que a menudo la persona que padece de apnea obstructiva del sueño frecuentemente no recuerda los episodios experimentados durante la noche.
Los síntomas son, entre otros:
Los síntomas adicionales que se pueden asociar con esta enfermedad son:
El procedimiento de diagnóstico más importante es la historia clínica, evaluando la somnolencia diurna, la calidad del sueño y los hábitos de sueño del paciente.
Se realiza una exploración de la boca, el cuello y la garganta.
Otras pruebas posibles:
Los exámenes de diagnóstico suelen realizarse en un centro del sueño, pero las nuevas tecnologías pueden permitir que se realicen algunos estudios en la casa del paciente.
El objetivo del tratamiento es conseguir que las vías respiratorias estén abiertas con el fin de prevenir los episodios de apnea durante el sueño.
Para algunas personas, los cambios en la conducta constituyen una parte importante, se le puede aconsejar al paciente la pérdida de peso, la eliminación del alcohol y los sedantes a la hora de dormir. Si estas medidas no resultan efectivas para evitar este tipo de apnea, se puede utilizar un sistema de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), es un procedimiento en el que el paciente se pone una mascarilla sobre la nariz mientras duerme y un aparato le introduce aire a presión a través de la nariz.
Algunos pacientes con apnea del sueño pueden necesitar una operación.
Si se presentan causas anatómicas, puede ayudar el hecho de realizar una cirugía llamada uvulopalatofaringoplastia un procedimiento que se utiliza para extirpar el exceso de tejido de la parte posterior de la garganta (las amígdalas, la úvula o campanilla y parte del paladar blando) con el objetivo de evitar la obstrucción de las vías respiratorias durante el sueño (traqueotomía).
Los niños con adenoides y amígdalas muy grandes pueden desarrollar apnea del sueño y problemas conexos, y deben ser evaluados para ver si es necesario extirparlas.
La disminución del estado de conciencia, la somnolencia extrema, las alucinaciones, los cambios en la personalidad y la confusión persistente pueden ser indicios de una situación de emergencia.
La apnea se puede controlar cuando se trata correctamente. En caso de padecer esta afección, se debe consultar si los síntomas no mejoran con el tratamiento o si se desarrollan nuevos síntomas.
Participa en nuestra comunidad aportando tu propia opinión. Entrar
Si eres profesional de la salud te interesa más que a nadie estar aquí. Entrar
Cistitis, Colesterol, Cirrosis, Cardiología, Cáncer de mama, Cáncer de próstata, Colitis, Colon Irritable, Embarazo, Erupción cutánea, Diarrea, Diabetes, Depresión, Dermatitis seborreica, Cáncer de estómago, Cáncer de colon, Arritmia, Asma, Apnea, Anorexia, Alergia, Anemia, Ataque Cardiaco, Bulimia, Cáncer de ovario